miércoles, 4 de julio de 2012

Talavante, sublime frente a un gran toro de Gavira

Media entrada. Toros de Gavira, bien presentados, nobles y faltos de casta. Destacaron 3º y 6º Juan José Padilla. Ovación en ambos. Salvador Vega. Ovación en ambos. Alejandro Talavante. Oreja y dos orejas. Alejandro Talavante se acaba de proclamar triunfador de la Feria Real de Algeciras 2012, tras cuajar una tarde redonda en Las Palomas. De nuevo, repitiéndose el mismo guión que hace un año, el extremeño frente a un toro de Gavira ha logrado poner broche de oro al ciclo. El animal fue el mejor de un descafeinado encierro. Habanito, así se llamaba, tuvo una gran calidad en sus embestidas pero la casta justa. Alejandro supo entenderlo de principio a fin a la perfección. Primero sin obligarle, dándole tiempo y distancia al de Gavira, para después exigirle, consiguiendo un final de faena de enorme intensidad. Tandas de alto contenido estético, rematadas con largos pases de pecho hasta el hombro contrario, como mandan los cánones. Toreo puro, intercalado con remates personalísimos marca de la casa que hicieron despertar al público del letargo. Unas bernardinas de plantas clavadas en la arena junto a la estocada en el mismo hoyo de las agujas fueron la mejor rúbrica posible. Dos orejas. En el tercero, Talavante también se mostró inteligente ofreciéndole las máximas facilidades al soso astado. Puso la sal que le faltaba luciéndolo en la larga distancia. Vega volvía muy responsabilizado a Las Palomas pero se chocó contra el muro de la mansedumbre. Fue una pena que ninguno de su lote le ayudara. El malagueño tan sólo pudo dejar patente sus ansias de triunfo ante un toro rajado por completo y otro, el quinto, también de embestida cansina. A pesar de ello, Salvador no se aburrió en ningún momento y exprimió hasta la última arrancada de ambos astados. Comparecencia más que digna que deja bien clara su actitud de cambio para recuperar su sitio en el escalafón. La afición algecireña recibió con los brazos abiertos a Juan José Padilla en esta su primera comparecencia en el coso de Las Palomas, después de su trágica cornada en la pasada Feria del Pilar de Zaragoza. El diestro jerezano se las vio, en primer lugar, ante un toro que tuvo unos excelentes comienzos pero que se apagó rápidamente en el último tercio. No obstante, Padilla estuvo a gusto, logrando buenos momentos con la diestra. Ante el manso cuarto de nuevo voluntad del torero, pero poco más. Final feliz escrito por Talavante para la que ha sido una feria con muchos matices. Un ciclo de contrastes, con momentos que permanecerán en la memoria del aficionado y otros que será mejor olvidar.

Puerta de Feria para Cartagena

Un cuarto de entrada. Toros de Fermín Bohórquez. Bien presentados y de buen juego en líneas generales. Destacaron 2º, 5º y 6º. Andy Cartagena (oreja y dos orejas). Diego Ventura (palmas y ovación). Manuel Manzanares (ovación en ambos). Andy Cartagena fue el protagonista de la corrida del arte del rejoneo celebrada anoche en la plaza de toros de Algeciras. El levantino se entretuvo en cortar tres orejas, dentro de una actuación redonda, de gran entrega. Lo mejor llegó en el cuarto, con Pericalvo y Fandy en banderillas, dos de los caballos estrella de su cuadra. Con el primero de ellos, un precioso ejemplar castaño lusitano, encandiló al público de Las Palomas con su peculiar balanceo y girando alrededor del toro con la grupa. También en el mismo tercio, montando a Fandy, llegó el ajuste y la exposición. Cartagena realizó una labor de gran conexión con los tendidos a la que puso la rúbrica con Bisbal. Precioso ejemplar de pelo bayo hispano-luso-árabe, que llegó mucho a la cara del astado para clavar las banderillas cortas y las rosas. Faena de orejas que tuvo un detalle poco torero que faltó el respeto al toro de Bohórquez, cuando el rejoneador le colocó su sombrero de ala ancha en la testuz. En el que abría plaza, Andy Cartagena mostró su excelente dominio de la doma que le hace estar en lo más alto del escalafón. Oreja tras otro certero rejón de muerte. Diego Ventura rayó a un altísimo nivel en sus dos toros, cuajando una extraordinaria faena al quinto. A su primero lo templó a la perfección de salida con la yegua Triana, con la que se ajusó una enormidad. En banderillas comenzó con Pegaso, galopando muy bien de costado por los dos pitones y saliendo de la cara del toro con vistosas piruetas. Con la yegua Milagro, otra de las novedades de su cuadra, subió más todavía el tono de su actuación con dos banderillas al quiebro, la segunda parando al caballo a pocos metros del toro y aguantando muy bien su acometida. Cerró con Remate clavando un gran par a dos manos y tres cortas al violín. Los fallos al matar le privaron de trofeos. Al quinto lo paró con Carbón, un precioso caballo negro que atesora muy buenas cualidades. Con él clavó dos rejones de castigo, al toro de 625 kilos de Bohórquez. Con los rehiletes formó un auténtico lio con Nazarí, y luego con Ordóñez . Destacó en los cites y en la pureza a la hora de clavar. Faena grande que nuevamente el portugués malogró al final. Una verdadera pena porque se le escapó un triunfo importante. Lo mejor de la actuación de Manuel Manzanares llegó en el que cerraba festejo. Paró al toro con su preciosa yegua Estella. Pero donde más destacó el joven rejoneador, hermano de José María Manzanares, fue en el segundo tercio. A pesar del poco tiempo que lleva en la profesión, arriesgó mucho.El rejón de muerte, al igual que le ocurriera a su compañero Ventura, le privó a Manzanares de tocar pelo. Al final, Cartagena se impuso a sus compañeros de cartel y la puerta de Feria se abrió de par en par para que saliera a hombros.

El Fandi indulta de forma injusta un toro de Cuvillo

Más de media entrada. Toros de Núñez del Cuvillo, justos de presentación y de juego desigual. Destacaron 4º y 5º. Morante de la Puebla. Pitos y ovación. David Fandila “El Fandi”. Ovación y dos orejas. José María Manzanares. Silencio y oreja. La plaza de toros de Las Palomas ha sido escenario esta tarde de un hecho insólito, el indulto de un toro que se rajó de forma clara a final de faena. “Pegajoso” -así se llama el animal de la ganadería de Núñez del Cuvillo- cayó en manos del Fandi, que protagonizó un espectáculo lamentable cuando preguntó a la presidencia si entraba a matar. Algo impropio de una figura del toreo, en una feria como la de Algeciras, que avivó la petición del indulto en los tendidos, a la que accedió de forma incomprensible el presidente, Francisco Ortiz Mejías. Todo un despropósito que tiró por tierra el prestigio de la plaza. El astado tuvo calidad y nobleza, pero nada más. Un buen producto como los muchos que hay en la ganadería de Núñez del Cuvillo que El Fandi aprovechó con inteligencia, luciéndolo siempre en la larga distancia y tirando de sus habituales recursos efectistas que tanto gustan a los tendidos de sol. El público encantado con el espectáculo y el torero ofreciendo lo que se demanda de él: banderillas, ganas y alegría. Pero, sin duda, lo mejor de la tarde llegó de la mano de José Antonio Morante de la Puebla en el cuarto. Toro noble pero justo de casta, al igual que toda la corrida, ante el que Morante estuvo muy a gusto desde que se abrió de capa. El público enloqueció con el toreo barroco del de La Puebla, donde se sucedieron muletazos de enorme profundidad por ambos lados y chispazos de enorme torería para rematar cada tanda. El fallo con los aceros fue lo de menos. Fuerte ovación para una faena con olor a romero. José María Manzanares se estrelló con un toro, el tercero, que tuvo poca clase y sacó genio en el último tercio. Tiró de voluntad en una labor de poco relieve. Igual le ocurrió en el que cerraba el festejo, otro astado de comportamiento dulce pero sin transmisión. La faena fue ganando enteros conforme avanzaba y Manzanares logró lo mejor al final con la diestra, lo que le valió para no irse de vacío de su comparecencia en el coso de Las Palomas. Oreja de poco peso tras un bajonazo cuando intentaba matar a recibir a la primera. En tardes como la de hoy uno se pregunta, ¿cómo nos van a respetar desde fuera si nosotros mismos no lo hacemos?

Vega ofrece una gran dimensión en Las Palomas

Menos de un cuarto de entrada. Toros de Fuente Ymbro. Bien presentados y de juego desigual. Destacaron 2º y 3º. Salvador Vega. Dos orejas y ovación. David Galván. Oreja y ovación. Salvador Barberán. Ovación y silencio. Como el Ave Fénix, Salvador Vega ha resurgido esta tarde de sus propias cenizas en el ruedo de Las Palomas. Posiblemente, habrá sido una de las tardes más importantes de su carrera –no por la repercusión de la plaza, que la tiene- sino por la gran dimensión que ha dado frente a un lote muy exigente de Fuente Ymbro. Salvador es consciente de su difícil situación en el escalafón. No podía dejar escapar esta oportunidad en la que ha devuelto la ilusión a los aficionados y, sobre todo, se ha demostrado a él mismo que puede volver al lugar que un día ocupó. Su primero, segundo de la tarde, fue el mejor del encierro. Un toro bravo, de los que piden el carné de matador de toros. Frente a él, Salvador cuajó una actuación simplemente perfecta de principio a fin. Con el capote, el malagueño ya avisó de sus intenciones con unos lances de salida hasta los medios que calaron hondo en el público. Unos doblones de cartel escribieron el prólogo de una faena maciza, en la que la firmeza, el temple y la mano baja fueron la medicina que Vega administró para combatir la casta del animal que hizo honor a su nombre, “Espléndido”. Salvador era consciente de que no podía dejar escapar el triunfo y se tiró a matar con el corazón, logrando una estocada que ponía broche de oro a tan excelente obra. Dos orejas. El cuarto fue otro cantar. Un toro peligroso frente al que Vega no cambió su actitud. Ya durante la lidia el Fuenteymbro hizo pasar el quinario al banderillero Raúl Núñez, y en el último tercio ante la exposición del diestro, llegó la voltereta. Durante unos momentos se mascó la tragedia pero, afortunadamente, Salvador se escapó y siguió jugándosela ante un animal que no lo merecía. Después del triunfo de su compañero de cartel, David Galván salió a por todas con la capa ante “Iluminado”, tercero de la tarde, un precioso cuatreño de pelo castaño, sobrado de calidad en sus embestidas, pero que fue a menos. El de San Fernando, una vez más, demostró que es uno de los elegidos para llegar lejos en esta profesión. Tejió una faena perfectamente hilvanada por ambos pitones. Mejor al principio, cuando optó por la larga distancia, que al final del trasteo con el arrimón. Estocada, y merecida oreja. En su segundo, Galván aprobó con nota alta. El animal tuvo un peligro sordo que mucha gente no vio, y frente al que el joven diestro demostró que tiene verdadero valor, sin concesiones a la galería.

Monje corta la única oreja de la tarde en Las Palomas

Menos de un cuarto de entrada. Novillos de “Miguelín”, bien presentados y faltos de casta, en líneas generales. José Monje. Ovación y oreja. Álvaro Sanlúcar. Ovación en ambos. Antonio Santana. Ovación y palmas. La feria taurina 2012 ha comenzado con mal pie esta tarde en Las Palomas, con un festejo para olvidar, donde el único novillero que consiguió tocar pelo fue el jerezano José Monje. Por lo demás, un ramillete de lances de Álvaro Sanlúcar y la voluntad del debutante, Antonio Santana, se salvaron de la quema. Si ayer destacábamos el excelente juego de los erales de la ganadería de “Miguelín”, veinticuatro horas más tarde tenemos que lamentar la falta de casta de los utreros del mismo hierro. El único que ofreció más posibilidades para el lucimiento fue el cuarto. Astado serio de pitones, con clase en sus embestidas, tampoco muy sobrado de fuerza, y frente al que José Monje dejó patente un toreo elegante. Planteó una faena bien cimentada de principio a fin en la que destacaron las series con la diestra. Un pinchazo precedió a la estocada que le sirvió para cortar la oreja. Frente al que abría plaza, Monje no se terminó de confiar, en una actuación insulsa. Cuando salió el quinto, parecía que el festejo se iba a venir arriba, tras el excelente recibimiento con el percal de Álvaro Sanlúcar. Apenas fueron tres verónicas, pero tuvieron tanto sabor, que dejaron entrever que huele a torero importante. Tras el tercio de varas, volvía a repetirse la historia. El novillo al suelo y pañuelo verde que lo enviaba a los corrales. Quizá la presidencia debió dar tiempo al astado, de gran calidad, para que se recuperara. A partir de ahí, se esfumaron las esperanzas de triunfo y volvió el aburrimiento, con la devolución también del sobrero, que se partió un pitón por la cepa. Por si fuera poco, los bueyes no estaban por la labor y el regreso del animal a los corrales fue interminable. Salió otro soso utrero frente al que poco pudo hacer el sanluqueño, que, en su primero, también destacó con la capa, interpretando un exquisito quite por delantales. Cerraba la terna Antonio Santana que debutaba con picadores. Mejor en el sexto que en el tercero, el malagueño estuvo voluntarioso pero falto de oficio. En definitiva, tarde que no permanecerá en el recuerdo de los aficionados.

jueves, 30 de junio de 2011

Una feria taurina con distintos sabores

Feria con distintos sabores esta que acaba de concluir. Amargo fue el Domingo Rociero para los empresarios de Las Palomas ante tanto cemento, la tarde en la que Salvador Vega retomó su idílica relación con esta plaza y Cayetano dio un nuevo paso hacia su divorcio definitivo con ella. Decía que si Curro y José Luis se llevaron un mal sabor de boca en lo económico, a Salvador –permítanme la rima- todo le salió a pedir de boca ante el lote más dulce de una descafeinada corrida de Algarra.

El jueves, de nuevo amargor en el paladar del aficionado algecireño después de tres horas de infumable espectáculo, tan sólo salvado por un novillero de San Fernando apellidado Galván y que huele a torero grande. El viernes el público se sació en el retorno de la nocturna de rejones, donde los chef Pablo Hermoso y Ventura volvieron a deleitar, el primero con su receta tradicional y el segundo apostando por un toreo a caballo más vanguardista.

Ya el sábado, a Ponce se le pasó el arroz ante los dos toros más picantes de La Palmosilla; “El Fandi” sólo se quedó en el aperitivo de las banderillas y Perera consiguió un buen guiso con los pocos “avíos” que le ofreció el tercero de la tarde. Y el plato fuerte llegó el domingo último. Tarde en la que Morante volvió a no cogerle el punto a esta plaza, Manzanares consiguió ponerle la sal a su soso primer Gavira y Talavante deleitó a los paladares más exigentes con una actuación de cinco tenedores.

A pesar de ello, queda un regusto agridulce. Quizás para la próxima feria haya que plantearse introducir nuevos ingredientes en aspectos como el ganado, el horario de los espectáculos o las combinaciones de toreros. Estaría bien apostar por jóvenes valores quizás no tan cotizados como las figuras, pero que, visto lo visto, llevarían el mismo público a la plaza y mejorarían el resultado de la receta taurina en Algeciras que pide a voces un cambio.

Vega, triunfador de la Feria 2011


El diestro malagueño Salvador Vega ha sido el triunfador de la feria taurina de este año, después de ser proclamado como tal por el jurado de los premios que cada año concede el Ayuntamiento de Algeciras una vez finalizado el abono. La comisión deliberadora, presidida por la teniente de alcalde y delegada de Feria y Fiestas, Juana Cid, se reunió anoche tras la finalización del último festejo para conceder los galardones.
El jurado, formado por los vocales Francisco Gallardo León, Juan Álvarez González, Manuel Campuzano Gómez, Fernando Gutiérrez Arias, Enrique Aparicio Ruiz, María Cerillo Santos y Manuel Luque Molina, actuando como secretario el funcionario municipal José Arroyo Martínez, otorga los trofeos “Palma de Oro” y “Miguel Mateo Miguelín” después de que Vega cortase tres orejas y saliese por la Puerta de Feria en el primer festejo del cartel de este año, celebrado el domingo 19.
Otro galardón, concretamente al correspondiente al mejor peón de brega y que lleva por nombre “Salvador Mateo”, ha sido para Juan José Trujillo, de la cuadrilla de José María Manzanares, por su brega al toro “Navegante”, con número 78 y de 481 kilos de peso, lidiado en segundo lugar en la corrida de ayer domingo.
Por su parte, el trofeo “Hermanos Ramos Sigüenza” al mejor picador ha sido concedido al varilarguero Francisco Doblado Díaz, de la cuadrilla del matador extremeño Miguel Ángel Perera, por su pica al toro “Cuentista”, marcado con el número 51 y de 548 kilos de peso, lidiado en sexto lugar en la corrida del sábado 25.
Asimismo, el trofeo “Antonio Duarte El Pota” al mejor par de banderillas de plata, recae este año en Curro Javier Amores, de la cuadrilla de José María Manzanares, por su brega al toro “Navegante”, con número 78 y de 481 kilos de peso, lidiado en segundo lugar en la corrida de ayer domingo.
Por último, el galardón al mejor novillero de los que han hecho este año el paseíllo en la feria taurina algecireña ha sido para el isleño David Galván.
En lo que respecta a los trofeos “Victoriano de la Serna” a la faena más artística, “Rafael Ortega” a la mejor estocada, “Don Fernando Ramos Argüelles” al quite más providencial, y al toro más bravo, han quedado desiertos en la presente edición.

domingo, 26 de junio de 2011

Talavante pone broche de oro a la Feria


Estuvo a la altura del mejor lote de una interesante corrida de toros de Gavira, bien presentada, y a la que Manzanares le cortó una oreja

Ficha del festejo
Toros de Gavira, bien presentados y de juego desigual.
Destacaron tercero y sexto.
Morante de la Puebla. Bronca en ambos.
José María Manzanares. Oreja y ovación.
Alejandro Talavante. Oreja y oreja.

Tres cuartos de plaza en tarde donde volvió a molestar el viento de levante.

Alejandro Talavante ha escrito un final feliz en la feria taurina de Algeciras de este año 2011, protagonizando una actuación de gran altura ante el mejor lote de una interesante corrida de Gavira. En primer lugar se enfrentó a un bondadoso toro muy en el tipo de la casa, con los pitones hacia arriba y finas hechuras, al que planteó una faena de templado trazo por ambas manos. El astado fue a más en sus arrancadas, humillando y con largo recorrido y nobleza. El único punto negativo que tuvo fue su tendencia a tablas. Talavante demostró que está en un extraordinario momento con un toreo de plantas asentadas y enorme profundidad. Un pinchazo que precedió a la estocada definitiva le privó de los dos trofeos. Lo mismo le ocurrió en el colorado que cerraba plaza. Antes de su salida incomprensiblemente no sonaron los sones del himno de Andalucía, una tradición que siempre ha distinguido a la feria algecireña de las demás ferias de la Comunidad Autónoma.

El animal dejó entrever clase en sus embestidas iniciales que Talavante aprovechó para instrumentar un variado toreo de capa, intercalando verónicas con chicuelinas y rematando con particulares formas. Con la muleta fue de menos a más. Comenzó por estatuarios, en los que el de Gavira se derrumbó y cuando parecía que todo iba al traste, el cuatreño se vino arriba y la faena ganó enteros. Series de enorme calado en los tendidos que se pusieron en pie ante tan importante obra, que hubiera sido aún mejor si el animal hubiera tenido mayor transmisión en sus embestidas. Alguno incluso pidió el indulto que hubiera sido excesivo. De nuevo un pinchazo privó al extremeño de un triunfo grande.

José María Manzanares se quedó a medias hoy en Las Palomas. Pudo obtener momentos de mucha calidad frente al noble segundo, pero al que le faltó humillación en sus arrancadas. Dibujó estéticas tandas por el derecho en una labor empañada por el molesto viento que soplaba. La estocada se fue baja y trasera y el palco concedió una oreja tras petición mayoritaria. El quinto fue un auténtico “regalo”, ante el que Manzanares nada pudo hacer salvo mostrarse voluntarioso. Se llevó dos sustos, uno con el capote y otro con la muleta, cuando el toro se le vino al pecho directamente. Son dignos de mención los dos tercios de banderillas protagonizados por los hombres de plata de la cuadrilla del alicantino, una de las más cotizadas en la actualidad. Tanto Curro Javier como Juan José Trujillo y Luis Blázquez, a buen seguro se disputarán el premio al mejor par de la feria.

En cuanto a Morante, un año más pasó por Algeciras con más pena que gloria. Esta vez tampoco tuvo fortuna el de La Puebla del Río, viéndoselas ante un lote deslucido y descastado frente al cual estuvo poco decoroso usando la espada. Esto cabreó enormemente al público que le tributó dos sonoras broncas.

Hoy ha concluido una feria de contrastes, que ha contado con aspectos positivos como la mejora de la presentación del ganado o nombres como Salvador Vega, Perera, David Galván o el propio Talavante; y otros negativos como la alarmante falta de casta de los toros, o la falta de público en los tendidos. Temas que merecen una profunda reflexión conjunta para así tomar decisiones de cara a próximas ferias.

Gavira: “La tarde de hoy va a ser crucial para nuestra ganadería”


Se lidiarán toros de diferentes sementales y vacas nuevas

Después de la devolución de dos toros y su sustitución por otros tantos del mismo hierro, finalmente, se lidiará esta tarde la corrida completa de Gavira a la que se enfrentará una terna de relumbrón compuesta por José Antonio Morante de la Puebla, José María Manzanares y Alejandro Talavante. Para el ganadero Salvador Gavira, la tarde de hoy va a ser crucial para el futuro de su divisa, “debido a que se trata de una corrida de toros muy abierta en cuanto a procedencia de sementales y de madres nuevas”.

El ganadero considera que “es una corrida de toros en el aire de lo que debe venir a Algeciras. Tanto Curro Mateo, como José Luis Lara, como yo, hemos venido desde pequeños a ver toros a esta plaza y queremos que salga el toro en nuestra tierra. Conseguir eso es fundamental y lo tenemos clarísimo. Hay mucho esfuerzo por conseguir una corrida de estas características, teniendo en cuenta que el público no está yendo a los espectáculos”.

El orden de lidia es el siguiente:

1º- “Azucarero”. Nº 58. Pelo negro listón. Peso 476 Kg.
2º- “Navegante”. Nº 78. Pelo negro meano listón. Peso 481 Kg.
3º- “Estanquero”. Nº 4. Pelo negro mulato. Peso 459 Kg.
4º- “Flor de Lirio”. Nº 33. Pelo negro zaíno. Peso 527 Kg.
5º “Fantasioso”. Nº 92. Pelo negro zaíno. Peso 518 Kg.
6º “Churrera”. Nº 72. Pelo colorado. Peso 511 Kg.
Sobrero 1º. “Carabinero”. Nº 110. Pelo negro mulato listón. Peso 532 Kg.
Sobrero 2º. “Salinero”. Nº 43. Pelo negro zaíno. Peso 514 Kg.

Puerta de Feria para la quietud de Perera



El extremeño corta dos orejas al toro con más posibilidades de una decepcionante corrida de La Palmosilla, en la que Enrique Ponce y “El Fandi” se estrellan con lotes imposibles

Ficha del festejo
Toros de La Palmosilla, correctos de presentación pero faltos de casta y fuerzas.
Enrique Ponce. Ovación en ambos.
“El Fandi”. Oreja y palmas.
Miguel Ángel Perera. Dos orejas y palmas.

Más de media entrada en tarde donde molestó en la lidia el viento de levante.

Un día más tenemos que lamentar el mal juego de los astados lidiados en la plaza de toros de Las Palomas. Mira que la corrida de La Palmosilla había sido seleccionada con esmero por la empresa y por sus propietarios, la familia Núñez, quienes debutaban hoy en su tierra. En cuanto a presentación nada se puede reprochar pero en lo referido a comportamiento, todo. Prácticamente, los seis animales salieron sin fuerzas desde sus primeras arrancadas al capote, cumplieron en varas y se apagaron en el último tercio. Además de casta, a la corrida le faltó clase y algunos, como el cuarto, tuvieron peligro sordo. Si a todo esto le unimos el desagradable viento de levante, y el mal estado del piso de plaza ya tenemos todos los ingredientes que aseguraban el fracaso del espectáculo.

El único acento positivo lo puso Miguel Ángel Perera, que a base de un valor apabullante arrancó las dos orejas al noble colorado lidiado en tercer lugar que, por cierto, también fue protestado debido a su falta de fuerzas. Este toro sí demostró tener buen fondo y permitió sentirse a gusto al extremeño que pisó esos terrenos de cercanía que él tanto frecuenta. Recordando al maestro Paco Ojeda, clavó sus zapatillas en la arena y ligó innumerables redondos y circulares invertidos sin moverse, mientras el público enloquecía ante tal muestra de valor, rubricada con una gran estocada casi entera.



El otro momento de mayor intensidad durante la tarde vino en el tercio de banderillas del segundo, protagonizado por David Fandila “El Fandi”. Volvió a demostrar que es el número uno en banderillas, en esta plaza que tanto se aprecia este tercio. Cuando se olía el triunfo el astado fue perdiendo gas como si de una gaseosa se tratase y todo quedó en un trasteo más voluntarioso que lucido con la muleta. Oreja generosa tras estocada que premiaba las banderillas del granadino. En el quinto nada pudo hacer después de que el animal se lastimara tras un violento golpe contra el burladero. Le faltó sensibilidad al señor presidente, Francisco Ortíz Mejías, que aunque reglamentariamente no tuviera la obligación de devolverlo, sí debió haberlo hecho por respeto al paciente público algecireño. Ante la manifiesta incapacidad física del astado, “El Fandi” no tuvo más remedio que estoquearlo y acabar cuanto antes con tan lamentable situación.

El maestro Enrique Ponce estuvo voluntarioso, como suele ser habitual en él. Se estrelló con un primer toro soso, frente al que logró algunos retazos de mucha plasticidad por el pitón derecho, y con el peor del encierro que fue el cuarto. Un animal desigual en sus embestidas que desarrolló sentido en el último tercio y frente al que el valenciano pasó un mal rato.

Como nota destacable, antes del comienzo del festejo se realizó una vuelta al ruedo protagonizada por coches de caballo, tradición recuperada por el Ayuntamiento después de dieciséis años de ausencia en el coso de Las Palomas.

Parejo encierro de La Palmosilla para esta tarde

Supone el debut de los ganaderos de raíces algecireñas en Las Palomas

Numerosos aficionados se han congregado esta mañana en los corrales de la plaza de toros de Las Palomas para presenciar las labores de apartado, sorteo y enchiqueramiento de los toros de la ganadería de La Palmosilla que esta tarde estoquearán Enrique Ponce, David Fandila “El Fandi” y Miguel Ángel Perera.

Los propietarios del hierro, la familia Núñez, tienen raíces algecireñas y el festejo de hoy supone su debut con una corrida de toros en su tierra. José Núñez Cervera ha confesado sentirse “con mucha emoción” en las horas previas al festejo, definiendo la corrida que trae a Algeciras como “muy pareja y armónica, con toros de buena reata y hechuras procedentes de tres sementales distintos”.

El orden de lidia es el siguiente:

1º- “Gandano”. Nº 11. Pelo negro mulato. Peso 526 Kg.

2º- “Nuevacara”. Nº 22. Pelo negro mulato. Peso 514 Kg.

3º- “Distinguido”. Nº 68. Pelo colorado. Peso 507 Kg.

4º- “Carpintero”. Nº 69. Pelo castaño bragado. Peso 493 Kg.

5º “Lanzador”. Nº 105. Pelo castaño. Peso 497 Kg.

6º “Cuentista”. Nº 51. Pelo negro. Peso 548 Kg.

Sobrero 1º. “Picón”. Nº 108. Pelo negro listón. Peso 532 Kg.

Sobrero 2º. “Centurillo”. Nº 54. Pelo negro mulato. Peso 572 Kg.

La Palmosilla es una ganadería joven, creada en el año 1996 por el ganadero José Núñez Cervera con vacas y sementales de Juan Pedro Domecq y Núñez del Cuvillo. Sus reses pastan en las fincas “La China- La Tirilla” y “La Palmosilla”, todas ellas ubicadas en el término municipal de Tarifa. Su divisa es celeste y roja.

Puerta de Feria para Hermoso y Ventura



El estellés desplegó un elegante toreo a caballo, mientras que la raza del portugués le permitió desorejar al sexto

Ficha del festejo
Toros de Fermín Bohórquez, bien presentados y de buen juego.
Destacaron cuarto y sexto. A este último se le dio una benévola vuelta al ruedo.
Fermín Bohórquez. Palmas y oreja.
Hermoso de Mendoza. Oreja y oreja.
Diego Ventura. Palmas y dos orejas.

Media entrada en noche agradable de temperatura.

Los aficionados que nos dimos cita durante la noche de ayer en la plaza de toros de Las Palomas presenciamos una entretenida corrida de toros de rejones, en la que Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura compartieron salida a hombros por la Puerta de Feria después de cortar dos orejas cada uno. Hermoso logró una completa actuación en su lote, desplegando un elegante y ajustado toreo a caballo. En su primero, un toro que parecía estar reparado de la vista, el estellés destacó en banderillas tanto con Chenel como con Ícaro, dos de los caballos estrella de su cuadra. Con Pirata, un precioso equino tordo en fase blanca, puso broche a su actuación que estuvo culminada con las cortas y con un rejón de muerte en buen sitio y descabello. Oreja. El quinto fue un toro con mucho volumen y de noble comportamiento frente al que nuevamente Hermoso de Mendoza no defraudó al público. En esta ocasión, además de Chenel , destacó Manolete con el que quizás el rejoneador expuso demasiado. Tanto fue así que en uno de los embroques el caballo fue cogido por el pecho, afortunadamente, sin consecuencias. Un certero rejonazo acabó con la vida del astado, yendo a parar a manos de Mendoza una segunda oreja que le daba las llaves de la Puerta de Feria.

Los momentos más emotivos de la noche llegaron en el toro que cerraba plaza. El mejor del encierro pero que en el último tercio se apagó e hizo amagos de rajarse. Incomprensiblemente la presidencia lo premió con la vuelta al ruedo que, a decir verdad, tuvo más pena que gloria. Diego Ventura, viendo que su compañero y rival directo Pablo tenía abierta la puerta grande, salió a por todas con Triana en su recibimiento al de Bohórquez. Valor y raza se conjugaron en la actuación de Ventura que alcanzó un gran nivel con Califa y fue más efectista cuando montó a Morante, con el que literalmente se tiró entre los pitones. Estaba claro que no iba a dejar escapar el triunfo y ejecutó un fulminante rejón de muerte que hizo rodar al noble toro.

Fermín Bohórquez estuvo en su línea de siempre, mostrando sobre el albero un concepto muy clásico de la doma y con pocas concesiones a la galería. Sus mejores momentos llegaron en el cuarto de la tarde, segundo de su lote, que junto al sexto fueron los de mejor juego.

Galván salva una tarde para olvidar



El de San Fernando sobresalió toreando al natural, inventándose una faena al quinto de la tarde


Con algo menos de un cuarto de entrada, se lidiaron novillos de la ganadería de Camacho. Bien presentados y faltos de casta. El primero fue devuelto a los corrales por falta de fuerzas y sustituido por un sobrero del mismo hierro.

Salvador Barberán. Palmas y silencio.
David Galván. Oreja y vuelta.
Miguel Ángel Sánchez. Palmas y ovación.


Los novillos de Camacho lidiados en Las Palomas dieron al traste con el espectáculo de ayer, cuya única nota positiva la puso el novillero isleño David Galván que, como se suele decir, con muy pocos mimbres construyó un buen cesto. Y lo que más ilusiona al aficionado de este chaval no es su saber estar en el ruedo, sus muñecas templadas o su claridad mental ante el novillo, sino lo que se le intuye que puede llegar a ser. Galván reúne todo para ser gente importante en este difícil mundo y es algo que transmitió al público desde su primer lance con el capote.

En el segundo de la tarde, un astado huidizo de principio a fin, mostró inteligencia, la cual le hizo aprovechar cada una de las arrancadas que le brindó. En ningún momento se aburrió y logró los mejores momentos toreando en redondo por el pitón derecho. Una estocada tendida fue suficiente para que el utrero se echara. A la hora de dar la puntilla, Rafael Limón sufrió una voltereta sin consecuencias.

Nuevamente, el de San Fernando salió a por todas en el quinto de la tarde frente al que desplegó un toreo de capa de gran empaque. En el segundo tercio el de Camacho comenzó a desarrollar sentido sobre todo por el pitón derecho, venciéndose en cada embestida. Cuando nadie veía posibilidad de lucimiento, Galván volvió a mostrar una extraordinaria claridad de ideas y rápidamente optó por el toreo al natural, alargando las arrancadas del animal y acoplándose a la perfección a sus distancias y terrenos. Faena de mucho mérito en la que se pudo vislumbrar la dimensión de este torero. Su fallo reiterado a espadas evitó un triunfo más contundente.

No fue la tarde de Salvador Barberán. Dicen que el traje de luces es transparente y al algecireño se le vio falto de ilusión, quizá sin la actitud que debe tener un novillero en la plaza. Logró alguna pincelada con el capote y con la zurda, aunque su labor no alcanzó altura en ninguno de sus dos astados.

Miguel Ángel Sánchez, que entró por la vía de la sustitución, se llevó el novillo más potable de la tarde que fue el sexto. El público estuvo cariñoso con él, teniendo en cuenta su poco bagaje y su voluntad con capote, muleta y banderillas.

Tarde soporífera, de más de tres horas de duración, en la que, por desgracia, volvió a estar ausente la casta del ganado, verdadera razón de ser del espectáculo. Otra vez más hay que dar un diez al paciente público de Las Palomas.

Salazar Álvarez destaca en la novillada de anoche en Las Palomas

El algecireño, nieto del desaparecido ganadero Manuel Álvarez, cuajó una extraordinaria faena al último novillo de la noche

Se lidiaron cinco erales y dos añojos de Miguelín, bien presentados y que tuvieron un gran comportamiento.
Dorian Dejean, de la escuela taurina de Beziers (Francia). Oreja.
Sergio Páez, de Ronda (Málaga). Vuelta al ruedo.
Eduardo Sibaja Castillo, de Algeciras. Oreja.
Juan Antonio Arana “El Paquera”, de Algeciras. Oreja.
Jiménez López, de Algeciras. Dos orejas.
Jesús Nieto, de Algeciras. Oreja.

Los Álvarez y los Mateo están hoy de enhorabuena. Dos dinastías taurinas algecireñas a las que, curiosamente, el paso de los años ha intercambiado los papeles y que tienen garantizada su continuidad en el tiempo. Qué orgullosos debían sentirse anoche desde la barrera del Cielo tanto el maestro Miguelín como don Manuel Álvarez. El maestro, viendo la bravura de los novillos de su hierro, que gracias al trabajo de sus hijos, va camino de convertirse en uno de los ansiados por las figuras. Y don Manuel, ante la sorprendente madurez que su nieto Luis puso de manifiesto en el ruedo. Se le nota que está en manos del maestro Antonio Ruiz “Espartaco”, demostrando oficio, valor sereno y, lo más importante, funcionándole la cabeza en la cara del toro. Salazar Álvarez tejió una faena maciza de principio a fin. Tras una larga de rodillas jugó muy bien los brazos con el capote, yéndose hasta la boca de riego y ganándole terreno al animal. Variedad con el percal que fue un adelanto de lo que después llegaría con la franela, instrumentando tandas ligadas, de zapatillas clavadas en el albero. Una contundente estocada el mejor epílogo de la que fue primera obra artística del novillero ante el público de una plaza de toros.
Y, por supuesto, para que todo lo anterior narrado ocurriese tuvo que haber un excelente colaborador al que se le premió con la vuelta al ruedo, reuniendo en su comportamiento extraordinaria bravura, clase y nobleza embestidas. Cualidades que también derrocharon sus hermanos lidiados anteriormente.
Caso del lidiado en primer lugar por el francés, Dorian Dejean, que logró una actuación correcta, llena de oficio pero quizás algo fría, faltándole transmisión a los tendidos. Tras él actuó el rondeño Sergio Páez, el cual dejó ver buenas cualidades, estando muy templado con capote y muleta, a pesar de su bisoñez
Eduardo Sibaja Castillo salió a por todas y puso todo lo que debe exigírsele a alguien que empieza como son las ganas de ser torero, ante un eral que sacó un importante fondo de casta. Una pena su mal manejo de los aceros que emborronó su voluntariosa labor.
El público esperaba con especial interés el retorno a Las Palomas de Juan Antonio Arana “El Paquera”, al que le tocó en suerte uno de los astados más serios del encierro. Juan sabía lo que se jugaba y quizás en algunos momentos los nervios le pudieron, aunque consiguió lucimiento, sobre todo, toreando en redondo por el pitón derecho.
Lo que marcó la actuación del algecireño Jiménez López fue la raza con la que se enfrentó a un eral rematado de carnes en una faena de menos a más que tuvo como cierre unas manoletinas de mucho ajuste. Dos orejas.
A Jesús Nieto tampoco le faltaron ganas aunque quizás sí algo de oficio. No obstante, nada se le puede reprochar al novillero porque estuvo muy voluntarioso en todo momento, sobreponiéndose a las varias volteretas que sufrió por parte de un encastado añojo.

Tenemos Vega para rato



El diestro malagüeño ha demostrado ambición, madurez y gusto en la tarde que regresaba a Algeciras tras cuatro años de ausencia

Ficha del festejo
Toros de Algarra, bien presentados y de juego desigual. En líneas generales faltos de casta. Destacaron segundo y quinto.
Manuel Jesús “El Cid”. Oreja y palmas.
Salvador Vega. Oreja y dos orejas.
Cayetano. Palmas y silencio.

Algo menos de un cuarto de entrada en tarde veraniega.

Quienes creían que Salvador Vega lo había hecho todo en el toreo estaban equivocados. Esta tarde el malagueño ha demostrado que se encuentra en un excelente momento profesional, a pesar de la escasez de contratos, dejando patente en su regreso a Las Palomas tras cuatro años, ambición, madurez y gusto a la hora de hacer las cosas delante del toro. Es cierto que se ha llevado el mejor lote pero no es menos cierto que ha cuajado sendas actuaciones en las que ha rayado a gran altura aprovechando al máximo las cualidades de sus astados.
El primero suyo, segundo de la tarde, además de buenas hechuras tuvo calidad en sus embestidas pero la casta justa, tónica general del encierro de Algarra. Salvador supo medirlo en el caballo, sobresaliendo con el capote en un quite por chicuelinas cadenciosas y cargadas de personalidad. Ya con la muleta se lo llevó a los medios e instrumentó un toreo profundo y con remates personalísimos que pusieron broche de oro a cada tanda. Lástima que el toro tenía un punto de sosería que impidió la transmisión necesaria a los tendidos para un triunfo grande. Mató de estocada en buen sitio y logró un justo trofeo. Pero estaba claro que Salvador no se conformaba y en el quinto, un burraco de bonita lámina, salió a por todas instrumentando una larga cambiada de rodillas, y lanceando al toro hasta los medios donde remató con una media también con ambas rodillas en tierra. El toreo de capa fue el vaticinio de lo que posteriormente llegaría con la franela. En una faena iniciada en los medios con un pase de las flores, Vega estuvo igual de inteligente que en su primero. Dándole tiempo al animal, exigiéndole cada vez un poco más conforme avanzaba la obra. Trazó largos naturales y derechazos en una labor maciza, ante la que el público se entregó. Sólo faltaba la rúbrica de la espada y Vega no dejó escapar las orejas ejecutando un contundente volapié en terrenos próximos a los medios que hizo rodar al animal.

“El Cid” también dejó patente que está saliendo de la “convalecencia artística” que viene padeciendo en las últimas temporadas. Tan sólo tuvo un toro potable, el que abría plaza. Un colorado ojo de perdíz, huidizo de principio a fin pero que tuvo nobleza y movilidad, frente al cual el diestro de Salteras dejó patente sobre el albero su profundo conocimiento de la profesión aprovechando cada una de las arrancadas que el manso le brindó. Mató de estocada y fue premiado con una oreja. En el cuarto poco pudo hacer, ya que fue un toro sin opciones que tuvo cierto peligro sordo y, por tanto, todo esfuerzo delante de él no iba a ser valorado por el respetable.

Hoy no ha sido la tarde de Cayetano Rivera Ordóñez del que poco se puede decir, salvo que se chocó contra un muro que fue el tercero, un auténtico “buey de carreta”, y un toro sexto, menos oscuro en su comportamiento que el anterior pero frente al que el madrileño estuvo gris, sin confiarse en ningún momento.

Como nota preocupante hay que hacer mención al poco público presente en los tendidos. No creo que le queden ganas a la empresa de apostar más por el Domingo Rociero como fecha taurina porque, por segundo año consecutivo, los algecireños han demostrado nuevamente que prefieren quedarse en la caseta antes que subir a Las Palomas.

Sorteados los toros de Algarra que se lidiarán esta tarde en Las Palomas


Ya se encuentran enchiquerados los toros que se lidiarán esta tarde en la plaza de Las Palomas en el primer festejo de abono programado para esta feria donde actuarán Manuel Jesús “El Cid”, Salvador Vega y Cayetano


Tras un reconocimiento no exento de complicaciones a causa de la devolución de cuatro astados por seis toros de la ganadería titular, Luis Algarra, y dos sobreros del mismo hierro. El orden de lidia es el siguiente:

1º- “Copilargo”. Nº 69. Pelo negro mulato. Peso 470 Kg.

2º- “Encrucijado”. Nº 9. Pelo negro zaíno. Peso 480 Kg.

3º- “Espléndido”. Nº 5. Pelo negro mulato. Peso 505 Kg.

4º- “Intolerable”. Nº 43. Pelo castaño. Peso 450 Kg.

5º “Inarrable”. Nº 68. Pelo burraco. Peso 510 Kg.

6º “Ilusionado”. Nº 75. Pelo negro mulato. Peso 505 Kg.

Sobrero 1º. “Leonato”. Nº 67 Pelo negro zaíno. Peso 510 Kg.

Sobrero 2º. “Laberinto”. Nº 89. Pelo negro bragado. Peso 505 Kg.

La ganadera Aurora Algarra se ha mostrado “enormemente ilusionada” ante su retorno a Algeciras después de triunfos en años anteriores en esta plaza. “Hace dos años logramos la vuelta al ruedo a un toro que lo toreó Miguel Ángel Perera, y el año anterior otro sonado triunfo de José Tomás”. La propietaria del hierro de Algarra considera que es “una gran corrida de toros además de abierta”, ya que tiene cuatreños de hasta cuatro sementales distintos. Algarra apuesta por los toros herrados con los números 43, 75 y 68.

Lara: "Los toros de hoy demuestran nuestra apuesta por mejorar la presentación del ganado"

José Luis Lara, nuevo empresario junto a Curro Mateo de la plaza de toros de Las Palomas, ha vuelto a manifestar esta mañana durante el sorteo su voluntad de mejorar la presentación del ganado que se lidie en Algeciras, hecho que “se pondrá de manifiesto con los toros que salten al ruedo”. Lara considera que la de Algarra es una “magnífica corrida de toros, con seriedad y buenas hechuras a la altura de esta plaza de toros”.

Respecto a la venta de entradas, la tarde de hoy se presume como la de menor afluencia de público en los tendidos, mientras que la del próximo domingo –con Morante, Manzanares y Talavante en el cartel- es la que “más expectación está levantando hasta el momento”, ha concluido el empresario.

lunes, 28 de junio de 2010

Los toros “artistas” de Juan Pedro deslucen el final de feria

Ficha del festejo
Toros de Juan Pedro Domecq, bien presentados y descastados. Sin opciones para el lucimiento.
Morante de la Puebla. Ovación en ambos.
José María Manzanares. Ovación en ambos.
Cayetano. Silencio y ovación con leves pitos.

Más de media entrada en tarde agradable.


Desgraciadamente hoy tenemos que referirnos al refrán aquél que dice “corrida de expectación, corrida de decepción” para definir el festejo que puso el punto y final a la feria de este año 2010. Si ayer hablábamos de una efeméride que pasará a la historia de Las Palomas, el espectáculo vivido hoy se puede definir como algo muy alejado de lo que debe ser una corrida de toros. El principal causante del estropicio: Juan Pedro Domecq, que autodefine a sus toros de “artistas” y que ha enviado unos animales absolutamente vacíos de bravura. Astados que parecían clonados en hechuras y comportamiento, descafeinados por completo. En definitiva, el mundo al revés. O, mejor dicho, lo antagónico a la Fiesta. Ovaciones a los picadores por no cumplir con su cometido, toreros ejerciendo de auténticos enfermeros y, mientras tanto, el ganadero escondido en su burladero del callejón y el santo público algecireño aguantando sin rechistar un espectáculo lamentable.
Lo único salvable en lo artístico fue el toreo a la verónica de José Antonio Morante de la Puebla en el primero y algún que otro muletazo de bella factura por el derecho al cuarto de la tarde. También es de justicia destacar la voluntad de Manzanares y la predisposición de Cayetano en su primer toro, al que recibió con una larga cambiada de rodillas, cosa poco habitual en él.
Está claro que con corridas así no hacen falta antitaurinos para acabar con la Fiesta. Si falta el toro esto pierde todo su sentido y el público se siente estafado con su consiguiente huída de los tendidos. Es hora de que todos los que verdaderamente amamos el toreo alcemos la voz para denostar este tipo de tomaduras de pelo al que paga. Y la culpa no es sólo de Juan Pedro. Hay muchos cómplices, empezando por los propios toreros, que deben darse cuenta que están haciendo un flaco favor a aquello que les da de comer, que están matando a la gallina de los huevos de oro.
En fin, triste final para una feria donde hemos vivido de todo. Desde la grandeza del indulto de un toro bravo hasta el lamentable fiasco de hoy que nos deja un sabor agridulce. Corridas como esta deben servir para que tomen nota los que deben, algo que dudo que sea así, porque seguro que Morante, Manzanares y Cayetano seguirán apuntándose a muchas de Juan Pedro.

domingo, 27 de junio de 2010

Bonita corrida de toros de Juan Pedro Domecq para esta tarde


El ganadero sevillano Juan Pedro Domecq ha enviado una preciosa corrida de toros que será lidiada esta tarde por un cartel de lujo compuesto por Morante de la Puebla, José María Manzanares y Cayetano Rivera Ordóñez. Tan sólo fue rechazado uno de los ocho toros llegados desde la dehesa “Lo Álvaro” por inutilizarse los pitones tras rematar en los corrales ayer cuando fue desembarcado. El encierro, bien hecho, bajo y rematado de kilos ha gustado bastante a los profesionales y aficionados que esta mañana se han dado cita en las labores de apartado, sorteo y enchiqueramiento de las reses.

El orden de lidia es el siguiente:

1º- “Fantasía”. Nº 78. Pelo negro mulato. Peso 474 Kg. Juan Pedro Domecq.

2º- “Nodistillo”. Nº 88. Pelo negro zaíno. Peso 491 Kg. Juan Pedro Domecq.

3º- “Despótico”. Nº 81. Pelo negro zaíno. Peso 469 Kg. Juan Pedro Domecq.

4º- “Hopeo”. Nº 18. Pelo negro listón. Peso 485 Kg. Juan Pedro Domecq.

5º “Harbullisto”. Nº 12. Pelo negro listón. Peso 493 Kg. Juan Pedro Domecq.

6º “Grabador”. Nº 37. Pelo negro listón. Peso 504 Kg. Juan Pedro Domecq.

Sobrero 1º. “Declamador”. Nº 52. Pelo negro zaíno. Peso 532 Kg. Juan Pedro Domecq.

Sobrero 2º. “Fusilero”. Nº 190. Pelo negro listón. Peso 540 Kg. Núñez del Cuvillo.

El mayoral de la ganadería ha apostado por los toros números 81, 18 y 12, que se lidiarán en tercer, cuarto y quinto lugar, respectivamente, cada uno incluido en lotes distintos.

Datos de la ganadería
Representante: Juan Pedro Domecq Solís.
Finca: “Lo Álvaro”. Término municipal del Castillo de las Guardas (Sevilla).
Divisa: Blanca y roja.
Antigüedad: 2 de agosto de 1790.

Procedencia: Don Gregorio Vázquez lidia en la Real Maestranza de Sevilla los días 21 y 23 de abril de 1763 según consta en los anales de dicha plaza. En 1780, tras su muerte, se hace cargo de la ganadería su hijo don Vicente José Vázquez que, eliminando todo lo anterior la forma con reses del Marqués de Casa Ulloa, Béquer, Cabrera y Vistahermosa. A la muerte de don Vicente fue adquirida en 1830 por el Rey Fernando VII. A su muerte, la Reina Gobernadora la vendió en 1835 a los duques de Osuna y Veragua, quedando en 1849 como único propietario el duque de Veragua y a la muerte de este en 1866 su hijo don Cristóbal Colón de la Cerda. En 1910 pasó a su hijo don Cristóbal y Aguilera, de igual título, y este la vende en 1927 a don Manuel Martín Alonso.
En 1930 la adquiere don Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio que la incrementa con reses de del Conde de la Corte. Desde 1937 se anuncia como “Hijos de don Juan Pedro Domecq”, estando bajo la dirección de don Juan Pedro Domecq y Díez, aumentándola con reses de la ganadería de don Ramón Mora Figueroa procedente de don Francisco Correa y García Pedrajas, a las que se añadieron sementales del Conde de la Corte y Gamero Cívico. A su vez, don Juan Pedro vende todo lo puro de Veragua y la mayor parte del cruce Veragua – Conde de la Corte, de la que sólo quedan algunas vacas excepcionales. En 1939 se adquieren más hembras del Conde de la Corte. En 1975, a la muerte de don Juan Pedro Domecq y Díez, heredan su esposa e hijos pasando en 1978 el hierro original y una parte de reses a su hijo Juan Pedro Domecq Solís, actual propietario. Hoy día es un encaste propio del que procede gran parte de la cabaña brava.

Tarde histórica en Las Palomas con el indulto de un bravo Cuvillo


Ficha del festejo
Toros de Núñez del Cuvillo, bien presentados que dieron un juego extraordinario menos los dos últimos. Destacaron 1º, 2º, 3º y 4º.
Julián López “El Juli”. Oreja y oreja.
Sebastián Castella. Dos orejas y ovación.
Miguel Ángel Perera. Dos orejas y rabo simbólicas y ovación.

Más de media entrada en tarde veraniega.

Han tenido que pasar justo dos décadas para que la plaza de Las Palomas vuelva a vivir el indulto de un toro desde que Emilio Muñoz le perdonara la vida a “Comedia”, de la ganadería de Cebada Gago, en aquella feria de 1990. Esta tarde un torero extremeño, Miguel Ángel Perera, y “Lanudo” del hierro de Núñez del Cuvillo han escrito una nueva página de oro en la historia taurina de esta ciudad.
Ya me lo vaticinó el ganadero, Álvaro Núñez Benjumea, cuando le pregunté por qué toros apostaba. Uno de los mencionados fue “Lanudo”, lidiado en tercer lugar, negro mulato de pelo, marcado con el número 74, y de 496 kilogramos. Qué suerte tuvo Perera y qué afortunado fue también “Lanudo” por encontrarse a un torero que supiera estar a la altura de su bravura. Los dos únicos inconvenientes que se le pueden poner al indulto son que prácticamente no se vio en el caballo -en un simulacro de tercio de varas- y que al final de faena escarbó varias veces. Salvedades superadas con creces por las innumerables embestidas del Cuvillo siempre humillando, galopando como los bravos, rebosándose de la muleta en cada pase. Miguel Ángel lo vio claro desde el principio. Con el capote ya se vaticinaba el comportamiento del animal que fue a más en todo momento y frente al que Perera cuajó simplemente una extraordinaria faena de principio a fin en los medios del ruedo. Temple, ligazón, profundidad y quietud fueron las claves de la gesta. Si el tercero era un animal inolvidable, el jabonero sexto fue para olvidar. Toro deslucido que nunca ofreció una embestida adecuada para crear arte. Pese a ello, Miguel Ángel Perera no se aburrió intentando una y otra vez un lucimiento imposible, algo que el público supo ver y agradecer.

“El Juli” ha vuelto a demostrar que atraviesa, yo me atrevería a decir, el mejor momento de su carrera profesional. El madrileño dejó patente su conocimiento de la lidia ante el que abría el festejo, astado con mucha calidad por ambos pitones que fue a más en la muleta y frente al que Julián cuajó una labor magistral. No hubo ni un sólo enganchón en su toreo que se fue haciendo más exigente conforme avanzó la faena. Un pinchazo le robó la segunda oreja. En cuarto lugar, saltó un colorado manso desde el inicio al que “El Juli” hilvanó una faena importante rubricada con la que posiblemente sea la estocada de la feria que hizo rodar sin puntilla al animal. Otra oreja de ley le garantizó la salida a hombros.

El francés Castella estuvo muy centrado toda la tarde. Primero ante un colorado bonito de hechuras, cuyo fondo de casta le hizo ir a más. Variado en quites emuló al maestro “Miguelín” lanceando por espaldinas. Con la muleta se encontró muy a gusto toreando en los medios por ambos pitones. Labor que caló hondo en los tendidos que pidieron las dos orejas tras un acertado volapié. Contradiciendo al refranero hoy el quinto ha sido junto al último el más malo de la corrida. El animal aunque noble pecó de poca humillación en sus embestidas y Castella hizo cuanto pudo, exprimiéndole al máximo sus pocas virtudes. Petición más sonora que con pañuelos. Ovación.

La afición algecireña se merecía una tarde de toros como esta que perdurará durante en el recuerdo, de las que hacen falta a la Fiesta ya que el perdón de la vida a un animal bravo es el culmen de todo aficionado, torero o ganadero que se precie. El toro “Lanudo”, al igual que lo hiciera su padre en Granada hace varios años de manos de Enrique Ponce, ganó la batalla a la muerte en la plaza. Confiemos en que esta vez no tengamos que esperar otros veinte años.